Paso 5
Usar el rechazo funcional
Dar al alumno una forma de decir «no» con palabras y no con conducta.
Por qué importa
El rechazo es una parte plena de la comunicación. Cuando el alumno tiene tarjetas de «no quiero», «quita», «para», no necesita protestar con la conducta para detener lo no deseado. Eso baja la tensión y hace el intercambio bidireccional.
Cómo introducir
- 1Ten presente que en este paso trabajas con sensaciones desagradables para el alumno. Por eso, para practicar, elige solo cosas que le disgusten un poco y nunca algo que le asuste o le resulte traumático. Si teme muchísimo a los perros, el rechazo no se practica con un perro.
- 2Presenta todo aquello que el alumno aprende a rechazar solo a una distancia segura. Distancia segura significa ofrecer el objeto con el brazo estirado, sin acercarlo a la cara, y que el alumno pueda ponerse levemente en alerta y nada más: sin estallidos emocionales ni sobrecarga.
- 3Introduce tarjetas de rechazo: no quiero, no voy a, no me gusta, quita, apártate, córrete, para.
- 4Distingue dos situaciones distintas: un objeto de difícil acceso (está alto, cuesta alcanzarlo: ahí toca pedir ayuda) y un objeto prohibido (no se puede: ahí el alumno aprende a aceptar una negativa). No son lo mismo.
- 5Toma el rechazo en serio: si el alumno toca «quita», quítalo de verdad. Así ve que la palabra funciona.
- 6Sugiere el rechazo en los momentos en que antes había protesta conductual.
Cómo avanzar
Cuando el rechazo funcione en distintas situaciones y el alumno lo use en vez de protestar, enseña a pedir ayuda.
Siguiente objetivo: Pedir ayudaErrores típicos
- Ignorar el rechazo funcional: entonces el alumno vuelve a protestar con la conducta.
- Practicar el rechazo con algo que asuste de verdad al alumno o lo lleve a un estallido. Debe haber motivo para rechazar, pero no miedo.
- Acercar lo desagradable a la cara en lugar de mantener la distancia segura del brazo estirado.
Ejemplos
- «No quiero»: el alumno está comiendo helado y le ofrecen, con el brazo estirado, la cebolla que no le gusta; hay motivo para decir «no quiero» y lo deseado está al lado.
- «Quita»: el alumno es sensible a los olores; aparece cerca algo con olor fuerte y pide que lo retiren.
- «Apártate»: durante los dibujos animados el adulto se pone un momento delante de la pantalla, pero solo si eso no disgusta al alumno.
- «Córrete»: el adulto se coloca como sin querer en el paso por el que el alumno tiene que cruzar, y al alumno le hace falta pedirle que se aparte.
Pruébalo en el comunicador