Elegir las primeras peticiones
Por dónde empezar: elegir las primeras palabras que el alumno realmente querrá decir.
Por qué importa
Al principio el comunicador resuelve una sola tarea: que el alumno consiga rápido lo que quiere. Por eso las primeras tarjetas se eligen no por lo que le conviene al adulto, sino por lo que motiva al propio alumno. Cuando ve que tocar una tarjeta le trae lo deseado, la comunicación arranca. Establece desde el inicio un equilibrio entre tres tipos de estímulos: comida, objetos y juguetes, acciones; de lo contrario el vocabulario se reduce a una sola lista (normalmente comida). La referencia de volumen en este paso son unas diez peticiones: para los sistemas visuales con tarjetas la investigación recomienda introducir alrededor de esa cantidad, no una o dos.
Cómo introducir
- 1Observa qué elige ya el alumno por su cuenta: qué comida, juguetes y actividades le gustan. Esos son los candidatos a primeras peticiones.
- 2Reúne estímulos de tres tipos: comida (manzana, magdalena, zumo), objetos y juguetes (teléfono, pelota, pirámide de aros, dibujos animados), acciones (abre, sirve, trae, abrazar, girar, perseguir).
- 3Revisa el equilibrio y lleva la lista a unas diez peticiones: si es solo comida, añade objetos y acciones. Una tarjeta se da por introducida cuando el alumno la usa por sí mismo en el día a día, no cuando repite tras el adulto.
Cómo avanzar
Cuando tengas unas diez peticiones equilibradas entre los tres tipos y el alumno las use por su cuenta, pasa al siguiente objetivo: trasladar las peticiones a distintas personas y lugares.
Siguiente objetivo: Trasladar las peticiones a distintas condicionesErrores típicos
- El «menú de restaurante»: una lista solo de comida. Eso no es comunicación, sino un listado de lo cómodo. Hace falta equilibrio entre tipos de estímulos.
- Poner en las primeras peticiones lo que necesita el adulto (el baño, «estudiar») en vez de lo que quiere el alumno. No es su necesidad, así que la petición no se afianza.
- Confundir «pedir» con «señalar»: al inicio el comunicador trata de conseguir lo deseado, no de nombrar un objeto.
- Dar una tarjeta por introducida mientras el alumno no la usa por iniciativa propia.
Ejemplos
- Comida: manzana, magdalena, zumo.
- Objetos y juguetes: teléfono, pelota, pirámide de aros, dibujos animados.
- Acciones: abre, rebobina, para, abraza, persígueme, en brazos.